Episodio 8
Bajo la creencia de que el dios omnipotente Mitama vendrá a salvarlo, Yukito Urabe participa en un ritual para convertirse en el nuevo líder del culto de su padre. Pero cuando el chico se ahoga durante el ritual, desea renacer en un mundo sin dioses ni religión. Rehabilitado en un mundo completamente diferente, desprovisto de espiritualidad, conoce a una chica descarriada llamada Aruaru, que le presenta a su aldea. Sin embargo, su imagen idílica de la sociedad de este mundo dura poco cuando presencia un suicidio grupal público y se entera del sistema de fin de vida del país: en cualquier momento, el gobierno puede ordenar la muerte de cualquier ciudadano. Poco después, Aruaru y su hermana son llevadas por la fuerza para ser ejecutadas, lo que lleva a Yukito a apresurarse a rescatarlas, pero en vano. En un momento de desesperación, Yukito recuerda las enseñanzas de su padre y pronuncia una oración para que Mitama las salve. Pareciendo responder a su llamado, una niña desciende del cielo y aniquila a todos aquellos que hicieron daño a Yukito y sus amigos. Para sorpresa de Yukito, la niña se presenta como Mitama.